viernes, 27 de agosto de 2010

Complemento Directo (II)

Gazapos y tropezones

Manuel Corrales Pascual

De la Academia de la Lengua


Decíamos que hay en español verbos que necesitan algo -una palabra, una breve añadidura- para completar la significación de la frase en que tales verbos aparecen. Pues bien, eso que tales verbos necesitan es lo que se denomina gramaticalmente complemento directo (otros lo llaman también "objeto directo").

Se llama complemento porque completa, perfecciona, concreta y aclara la significación del mensaje. Y se llama directo porque va directamente unido al verbo, sin necesidad de ninguna partícula (preposición, conjunción...) que haga de vínculo entre ambos.

Si decimos o escribimos "fulanito hizo maravillas", el verbo hizo completa su significación con el nombre maravillas que es su complemento directo. Si decimos o escribimos "el trabajador acabó la tarea", el verbo acabó completa su significación con el sintagma la tarea, que es su complemento directo. Y así ocurre con otros muchos verbos de nuestra lengua.

¿Cómo se llaman estos verbos? La gramática los denomina verbos transitivos. ¿Por qué se llaman transitivos? O, lo que es lo mismo: ¿Qué es un verbo transitivo? El DRAE nos dice que es "el que se construye con complemento directo". Y dice bien, solo que habría que aclarar un poco el concepto de complemento directo.

Ya hemos dicho que es una palabra, o una corta secuencia de palabras, que se une directamente -sin intermediarios, por así decir- al verbo de una oración gramatical.

¿Pero qué palabra o conjunto de palabras? Vamos a introducir en nuestra explicación un término lingüístico de amplio uso en la Lingüística y en la Gramática actuales: es el término sintagma, y específicamente el sintagma nominal.
Ambos conceptos trataremos de explicarlos en nuestra próxima entrega.

Dibujo de: Ami Plasse, tomada del blog Ami Underground

Texto tomado de: Gazapos y tropezones Diario hoy.com.ec Quito, Ecuador

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